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Para esta adolescente de la India, tomar agua ya no es peligroso

11 de Marzo de 2010

 

Con su nuevo sistema de agua, Pampa Sarkar y sus compañeros de clase están más sanos y pueden estar más compenetrados con sus tareas en la escuela y el hogar.

 

Pampa Sarkar estaba siendo envenenada. Las fuentes de agua en su casa y su escuela secundaria en Bengal Occidental, India contenían casi cinco veces la cantidad de arsénico que se considera seguro consumir. Sin embargo, todos los días, Pampa se veía obligada a beber ese agua amarillenta de feo olor y lavarse con ella porque eso es lo que salía de los grifos.

"La disponibilidad de agua no es el principal problema en el distrito Nadia de Bengal Occidental. Es la disponibilidad de agua segura lo que atormenta a la región", dice Rajashi Mukherjee, coordinador en el país de Water For People India.

Arsénico, un metal hallado naturalmente en el suelo, se filtra en el agua subterránea y de pozo y puede provocar altos índices de cáncer y afecciones pulmonares graves. En América del Norte y Europa, la mayor parte de las fuentes de agua públicas y privadas son pasadas por sistemas de tratamiento para eliminar el arsénico. Pero en países en vías de desarrollo como la India, los filtros siguen siendo inusuales.

ITT y Water For People han intervenido para tratar esta grave situación.

Water For People es una organización sin fines de lucro que promueve iniciativas de sistemas de agua limpia y saneamiento para comunidades en riesgo en todo el mundo. Este grupo actualmente está utilizando apoyo del programa filantrópico ITT Watermark para abocarse a proyectos de mejoras en cientos de escuelas en la India y América Central.

Gracias a la asociación entre ITT y Water For People, la escuela de Pampa Sarkar ahora tiene un sistema de suministro de agua limpia con un filtro de arsénico, una bomba motorizada y más bebederos. Los maestros y los 2.800 estudiantes también reciben educación sobre higiene y siguen prácticas seguras de saneamiento.

Sin arsénico y bacterias atacando su organismo, Sarkar se siente mejor y va más seguido a clases. Sus sueños de convertirse en una agente de policía resurgieron y Sarkar tiene la fortaleza necesaria para ordeñar a la vaca, desechar semillas de mostaza y ayudar en la granja familiar. También se ha convertido en una embajadora del agua limpia, ya que educa a su familia sobre la importancia de obtener el agua de fuentes seguras — no del pozo desprotegido de la casa.

"Mi familia y mis amigos de la escuela han experimentado una mejora drástica en la salud", dice Sarkar. "Los problemas gastrointestinales que eran habituales para nosotros han disminuido y la vida ha vuelto a la normalidad".

Lo que hace que haber "vuelto a la normalidad" sea tan extraordinario es que la vida cotidiana ya no incluye ataques agobiantes de dolor de estómago, faltar días o semanas a la escuela, el temor de tomar agua y la preocupación por su futuro.

"Me alegra que mi escuela ahora tenga acceso a agua segura", dice Sarkar. "Mi buena salud me ayudará a cumplir mis sueños".